El Mercado Medieval y Navideño “Gines a la luz de la Navidad” nació en 2007 y en tan sólo siete ediciones se ha erigido como la puerta de entrada a la Navidad en el municipio.

Organizada por la Concejalía de Festejos, cada año esta cita comienza con el Pregón de la Navidad, una lectura que corre a cargo de personas de la localidad y que inaugura cada edición de la muestra. A partir de ahí, durante tres días y de forma ininterrumpida, comienzan un sinfín de actividades que atraen a miles de visitantes, no sólo de Gines, sino de toda la provincia.

De hecho, en la última edición se superaron las 30.000 visitas., récord absoluto desde su puesta en marcha. Este Mercado Medieval y Navideño ha marcado desde sus inicios un lugar de referencia diferenciándose de cuantos se celebran en la comarca. “Gines a la luz de la Navidad” lo integran cientos de expositores de muy diversa índole, tanto de distintos tipos de artesanía, productos navideños, gastronomía popular y juguetes, como de oficios antiguos, plantas y juegos tradicionales.

Todo esto se completa con exposiciones temáticas, talleres de cetrería, pasacalles, teatros, números de animación y música en directo, además de granja de llamativos animales como camellos, ocas o burritas enanas. A todo lo anterior se unen diversas sorpresas que hacen que cada mercado sea distinto al anterior logrando siempre sorprender al visitante. Aquel que lo visita se adentra en el medioevo nada más pisar el mercado, algo que es posible porque el centro de la localidad (donde se desarrolla toda la actividad) se transforma para la ocasión.

El cielo se viste con gallardetes y banderolas, las calles y los stands son decorados en esta misma línea, y todos los comerciantes, personas que integran el mercado y vendedores de negocios de la zona, así como vecinos lucen un atuendo típico de la Edad Media, decorándose también las viviendas de la zona. “Gines a la luz de la Navidad” desarrollará su octava edición del 12 al 14 de diciembre de 2014, una cita ya plenamente consolidada que ha logrado hacerse un hueco en la agenda de toda la comarca ya que, además de proponer un interesante viaje en el tiempo, logra recuperar el espíritu de la Navidad haciendo que se viva a través de los ojos de un niño.